De sueños se vive pero a veces se quedan en eso, sueños. Y es que viajar durante un largo periodo de tiempo no es fácil: trabajo, piso, comodidad, rutina,… son factores que de alguna manera ponen freno a que los sueños se hagan realidad. Y, como no podía ser de otra forma, nos pusieron freno a nosotros también. Al menos al principio. Pensábamos que nos encantaría hacer un viaje largo a un lugar exótico peeeeeeeero…no lográbamos dar el paso. Se quedaba en eso, en un gran deseo. Mentalmente no estábamos preparados para el cambio.

En este vídeo te contamos cómo tomamos nosotros la decisión de irnos. Pero si eres de los que prefieren leer… ¡sigue leyendo!

¿QUÉ OCURRIÓ QUE NOS HIZO DAR EL PASO?

Llevábamos 7 años viviendo en Estocolmo y estábamos un poco cansados. Suecia es un país que nos lo dio todo, pero que al mismo tiempo es duro. Especialmente, en lo que se refiere al clima. Y es que para personas acostumbradas al solecito español, los largos y oscuros inviernos suecos se hacen cuesta arriba. Incluso notábamos que nos afectaba anímicamente. Pero aunque estábamos un poco cansados del país, este no fue el principal detonante que nos empujó a tomar la decisión.

Por un lado, Pilar necesitaba conseguir el título sueco de profesora para poder seguir trabajando en el colegio. Por lo cual, cabía la posibilidad de que no la pudieran seguir contratando al año siguiente. Por otro lado, a Mario le cambiaron de departamento y el nuevo trabajo no le gustaba mucho y lo pasó bastante mal. Y aquí fue cuando Pilar dijo ¡nos vamos a viajar!

MOMENTOS DIFÍCILES

Mario al principio no lo tenía nada claro. Le surgían muchas preguntas a las que todavía no podíamos dar respuesta: ¿qué pasará después?, ¿encontraremos trabajo?, ¿dónde acabaremos?, ¿será ahora el momento?

Y créenos, éste fue el momento más duro de todos. La incertidumbre de no saber lo que iba a pasar después con nuestras vidas nos echaba para atrás. Y de qué manera…

Pero llegó un momento en el que nos planteamos qué tipo de vida queríamos recordar cuando fuéramos mayores:

  • Una vida cómoda, llena de rutinas, en un país en el que no estábamos a gusto. Y en un trabajo que no nos llenaba.
  • O una vida llena de experiencias, nuevos retos, sueños cumplidos y que realmente nos hacía feliz.
Fuente: Blog "Mochileando por el mundo"

Fuente: Blog «Mochileando por el mundo»

¿ES POSIBLE?

Y mientras nos decidíamos, lo primero que hicimos fue investigar. Investigar si el viaje que queríamos hacer era realmente posible. Durante meses, nos informamos sobre:

  1. Qué partes del mundo eran seguras, baratas y bonitas para un primer viaje de este tipo. Investigando, decidimos que el destino que reunía todas estas características era el sudeste asiático.
  2. Qué países nos llamaban más la atención.
  3. Cuánto dinero nos costaría. Miramos en blogs de viajeros cuánto costaba el alojamiento, la comida, el transporte, el seguro médico, las vacunas, los visados y el material que necesitábamos comprar para el viaje. Y sumando todo, vimos que era posible.

Y después de pensarlo mucho, dijimos ¡es el momento, nos vamos! 

Y así empezó todo…

y asi empezo todo

Maryam y Pilar

Es curioso cómo, a veces, una simple conversación puede cambiar el rumbo de tu vida. En una tarde de domingo, hablando con una buena amiga, salió el tema de dar la vuelta al mundo. Comenzamos a imaginar a qué países iríamos y cómo sería eso de estar muchos meses viajando alrededor del mundo. Y comenzamos a soñar. Pero a menudo hay sueños que aunque, a priori, parecen imposibles en realidad no lo son. Sólo es cuestión de planteárselo seriamente e ir a por ellos.

Por mucha locura que parezca, después de esta conversación, a Pilar le surgieron muchas preguntas como ¿es peligroso?, ¿se gasta mucho dinero?, ¿qué parte del mundo nos gustaría visitar? Empezó a buscar información para entender lo que supondría un viaje de este tipo y así fue nuestro primer contacto con blogs de viajeros, que al final ha resultado ser la fuente de información más útil para planificar nuestro viaje y la que nos ha inspirado a escribir este blog. Leyendo y leyendo blogs, muchos días le daban las tantas de la noche y a la mañana siguiente me mareaba contándome las historias que había leído. Poco a poco me entró un gusanillo en el estómago que se hizo más y más grande. Tan grande que acabó contagiándome y … ¡comprando los billetes a Bangkok!

Y así… con una simple conversación, fue como empezó todo…