[Post actualizado en Octubre de 2018]

Mucha gente nos pregunta ¿pero cómo podéis sobrevivir tantos meses sólo con una mochila? ¡Pues eso mismo nos preguntamos nosotros también! La primera vez que viajábamos de esta manera fue todo un reto para nosotros. No podíamos ir cargados de los «por si acasos», sino que teníamos que escoger solamente aquello que creíamos estrictamente necesario y útil para el tiempo que íbamos a estar fuera de casa.

En un viaje de estas características, el equipaje tiene que ser ligerito porque se pasan muchas horas con la mochila. No os vamos a mentir, los momentos de buscar alojamiento con la mochila a cuestas bajo un sol abrasador eran horribles. Así que, cuantos menos pese mejor. Además, nosotros volamos con compañías de bajo coste y no facturamos la mochila, lo que nos obligó a no sobrepasar los 7 kg que están establecidos para las maletas de cabina. 

Para el segundo viaje que vamos a empezar ya vamos con la lección aprendida y ha sido mucho más fácil. Os lo explicamos todo en este vídeo:

Os dejamos aquí la lista de todo lo que llevamos en la mochila para viajar por el sudeste asiático. También mencionamos algunas cosas que nos llevamos en nuestro viaje anterior y que no nos resultaron muy útiles:

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MOCHILA

  •  una de 50-60 litros
  • otra más pequeña de 20 litros para excursiones
  • una de tela finita que no ocupa mucho para el día a día

ROPA

  • 5-6 camisetas
  • ropa interior para 5-6 días
  • calcetines transpirables
  • 2 pantalones largos, uno de ellos de trekking (quizás alguno más si eres chica y viajas a India)
  • 2-3 pantalones cortos
  • 2 bañadores/bikinis
  • sudadera
  • chubasquero
  • Para llevar la ropa más organizada, nos compramos unas bolsas para dividirla (las camisetas juntas, los pantalones juntos…). Al principio pensamos que igual era una tontería pero ahora no podríamos vivir sin ellas. Te permiten encontrar lo que buscas fácilmente sin necesidad de sacar todo de la mochila.
  • un pareo: ¡sirve para todo! Para la playa, para taparte en los autobuses si hace fresquete, para cubrirte al entrar en los templos, para usar como bufanda…
  • zapatos: zapatillas de trekking, sandalias para andar y chanclas.

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ACCESORIOS

  • almohada para los largos viajes
  • sábana finita: en el sudeste asiático no la utilizamos en ningún momento porque todas las camas estaban muy bien
  • toallas de microfibra (una de baño y otra de mano): son geniales porque no ocupan nada y se secan muy rápido
  • candados con cuerda para atar las mochilas y evitar robos
  • cuerda: muy útil para colgarla, por ejemplo, en la habitación y tender la ropa mojada
  • linterna
  • funda impermeable para proteger la mochila de la lluvia
  • mosquitera impregnada de permetrina: fue totalmente un estorbo, nos pesaba mucho y todavía la tenemos sin estrenar porque en la época en la que viajamos nosotros a penas había mosquitos y la mayoría de habitaciones tenían mosquitera
  • cantimplora: la acabamos regalando
  • cubiertos de plástico: muy útiles al principio cuando no sabíamos utilizar los palitos, pero después no los volvimos a utilizar
  • bolsas herméticas: para proteger, por ejemplo, los móviles y pasaportes del agua o el polvo
  • calculadora: no la usamos mucho así que la podríamos haber evitado
  • cuadernos: imprescindibles para escribir nuestro diario de viaje. Sin él, no podríamos haber hecho este blog. También, un cuadernito pequeño para apuntar gastos y llevar nuestro presupuesto a rajatabla
  • riñonera para llevar el dinero y el pasaporte oculto bajo la ropa: nos parece un imprescindible porque llevas todo a mano y protegido

APARATOS ELECTRÓNICOS

  •  tablet con teclado y adaptador OTG (para poder conectar el teclado y el disco duro a la tablet)
  • portátil
  • móviles
  • disco duro externo y USB
  • cargadores
  • cámara de acción

BOTIQUÍN

  • material de cura (tiritas, vendas, apósitos, betadine, …)
  • amoxicilina
  • antidiarréico
  • antivómitos
  • suero oral
  • antihistamínicos
  • ibuprofeno
  • paracetamol
  • repelente de mosquitos fortasec extra fuerte
  • protección solar

Solo usamos el repelente y la protección solar, el suero oral, algún ibuprofeno y algún paracetamol. Creemos que es necesario llevar un poco de todo por si acaso, pero no media farmacia como hicimos nosotros porque se puede encontrar de todo en cualquier destino.

HIGIENE

  • un poco de champú y gel para los primeros días
  • cepillo de dientes
  • peine
  • crema hidratante
  • cuchillas
  • cortauñas
  • un poquito de maquillaje
  • tampones: importante, no es fácil encontrar en todas las ciudades
  • mini secador

DOCUMENTACIÓN

  • pasaporte
  • visados (en caso de que sea necesario)
  • cartilla de vacunación
  • tarjetas de crédito
  • seguro de viaje
  • reservas de vuelos
  • permiso de conducir y si puede ser el internacional mejor
  • fotos de tamaño carnet para los visados
  • y fotocopias de todo lo anterior. Nosotros llevábamos una carpeta cada uno con copias de ambos y además nos lo enviamos por email y también a nuestra familia. Cualquier precaución es poca por si ocurre alguna cosa inesperada como un robo o un accidente.

Y vosotros ¿qué metéis en vuestra mochila?

En 2015 decidimos colgarnos la mochila al hombro e irnos a recorrer el sudeste asiático. Tenemos que reconocer que no fue fácil diseñar el itinerario ¡hay tantas cosas que ver en cada país y todas tan interesantes! Pero al final conseguimos hacer una ruta que nos convencía a los dos. Una cosa que teníamos clara es que queríamos empaparnos bien de la cultura y de la forma de vida de cada país. Por eso, quisimos ir con tranquilidad y sin agobios, no seguir sólo las típicas rutas turísticas y cambiar nuestro itinerario inicial cuando lo creíamos conveniente.

Aquí os dejamos un resumen:

mapa itinerario zoom

1. TAILANDIA CENTRO – NORTE (4 – 29 nov)

  • Bangkok (3 días)
  • Mercado flotante de Amphawa y mercado de la vía del tren de Mae Klong (1 día)
  • Ayutthaya (2 días)
  • Kanchanaburi (4 días)
  • Chiang Mai (4 días)
  • Pai (6 días)
  • Chiang Mai (2 días)
  • Chiang Rai (4 días)

2. LAOS (29 nov – 24 dic)

  • Luang Namtha (4 días)
  • Nong Khiaw (3 días)
  • Luang Prabang (4 días)
  • Vang Vieng (4 días)
  • Vientiane (3 días)
  • Bolaven Plateau (3 días)
  • Don Det (días)

3. CAMBOYA (24 dic – 16 enero) 

  • Siem Reap y Angkor Wat (4 días)
  • Battambang (2 días)
  • Kampong Chhnang (1 día)
  • Phnom Penh (5 días)
  • Koh Rong (4 días)
  • Koh Rong Samloem (3 días)
  • Shianoukville (2 días)
  • Kampot (2 días)
  • Kep (1 día)

4. VIETNAM ( 11 enero – 12 feb)

  • Ho Chi Minh (4 días)
  • Mui Ne (3 días)
  • Hoi An (5 días)
  • Da Nang (2 días)
  • Ninh Binh (3 días)
  • Hanoi (2 días)
  • Halong Bay (3 días)
  • Sapa (5 días)
  • Hanoi (2 días)

5.  TAILANDIA SUR (13 feb – 9 marzo)

  • Koh Tao (6 días)
  • Khao Lak e Islas Similan (5 días)
  • Ao Nang (3 días)
  • Trang y Koh Kradan (4 días)
  • Koh Bulon (3 días)
  • Koh Lipe (3 días)

6. MALASIA (10 marzo – 3 abril)

  • Langkawi (3 días)
  • Penang (6 días)
  • Islas Perhentian (4 días)
  • Cameron Highlands (4 días)
  • Kuala Lumpur (6 días)
  • Malaca (2 días)

7. SINGAPUR (3 – 10 abril)

 

Cuando decidimos que nuestro viaje sería al Sudeste asiático nos pusimos a investigar qué época era la mejor para evitar los temidos monzones. Para el que no lo sepa, los monzones son vientos que soplan en determinados meses en la región de Asia y el Pacífico y traen mucha lluvia y, con ella, inundaciones y suciedad. Por lo cual, lo ideal es evitar visitar el sudeste asiático durante esos meses ya que las lluvias pueden llegar a arruinar tu viaje.

Por lo que hemos podido leer, el clima en todo el sudeste asiático es, en general, cálido y húmedo durante todo el año. Sin embargo, se pueden diferenciar dos épocas:

  • época seca y más fresca: más o menos de noviembre a abril-mayo
  • época de lluvias y más calurosa: más o menos de mayo a octubre

Aquí os dejamos una tabla que encontramos en el blog «worlding8» que creemos que está muy clara. En ella están todos los países que componen el sudeste asiático y los meses que en los que es mejor visitar dichos países o evitarlos. Hemos contrastado la información con varias fuentes y creemos que son bastante fiables.

monzon-cuando-ir

Mejor época                     Cuidado                           Mejor evitar

 

De sueños se vive pero a veces se quedan en eso, sueños. Y es que viajar durante un largo periodo de tiempo no es fácil: trabajo, piso, comodidad, rutina,… son factores que de alguna manera ponen freno a que los sueños se hagan realidad. Y, como no podía ser de otra forma, nos pusieron freno a nosotros también. Al menos al principio. Pensábamos que nos encantaría hacer un viaje largo a un lugar exótico peeeeeeeero…no lográbamos dar el paso. Se quedaba en eso, en un gran deseo. Mentalmente no estábamos preparados para el cambio.

En este vídeo te contamos cómo tomamos nosotros la decisión de irnos. Pero si eres de los que prefieren leer… ¡sigue leyendo!

¿QUÉ OCURRIÓ QUE NOS HIZO DAR EL PASO?

Llevábamos 7 años viviendo en Estocolmo y estábamos un poco cansados. Suecia es un país que nos lo dio todo, pero que al mismo tiempo es duro. Especialmente, en lo que se refiere al clima. Y es que para personas acostumbradas al solecito español, los largos y oscuros inviernos suecos se hacen cuesta arriba. Incluso notábamos que nos afectaba anímicamente. Pero aunque estábamos un poco cansados del país, este no fue el principal detonante que nos empujó a tomar la decisión.

Por un lado, Pilar necesitaba conseguir el título sueco de profesora para poder seguir trabajando en el colegio. Por lo cual, cabía la posibilidad de que no la pudieran seguir contratando al año siguiente. Por otro lado, a Mario le cambiaron de departamento y el nuevo trabajo no le gustaba mucho y lo pasó bastante mal. Y aquí fue cuando Pilar dijo ¡nos vamos a viajar!

MOMENTOS DIFÍCILES

Mario al principio no lo tenía nada claro. Le surgían muchas preguntas a las que todavía no podíamos dar respuesta: ¿qué pasará después?, ¿encontraremos trabajo?, ¿dónde acabaremos?, ¿será ahora el momento?

Y créenos, éste fue el momento más duro de todos. La incertidumbre de no saber lo que iba a pasar después con nuestras vidas nos echaba para atrás. Y de qué manera…

Pero llegó un momento en el que nos planteamos qué tipo de vida queríamos recordar cuando fuéramos mayores:

  • Una vida cómoda, llena de rutinas, en un país en el que no estábamos a gusto. Y en un trabajo que no nos llenaba.
  • O una vida llena de experiencias, nuevos retos, sueños cumplidos y que realmente nos hacía feliz.
Fuente: Blog "Mochileando por el mundo"

Fuente: Blog «Mochileando por el mundo»

¿ES POSIBLE?

Y mientras nos decidíamos, lo primero que hicimos fue investigar. Investigar si el viaje que queríamos hacer era realmente posible. Durante meses, nos informamos sobre:

  1. Qué partes del mundo eran seguras, baratas y bonitas para un primer viaje de este tipo. Investigando, decidimos que el destino que reunía todas estas características era el sudeste asiático.
  2. Qué países nos llamaban más la atención.
  3. Cuánto dinero nos costaría. Miramos en blogs de viajeros cuánto costaba el alojamiento, la comida, el transporte, el seguro médico, las vacunas, los visados y el material que necesitábamos comprar para el viaje. Y sumando todo, vimos que era posible.

Y después de pensarlo mucho, dijimos ¡es el momento, nos vamos! 

Y así empezó todo…

y asi empezo todo

Maryam y Pilar

Es curioso cómo, a veces, una simple conversación puede cambiar el rumbo de tu vida. En una tarde de domingo, hablando con una buena amiga, salió el tema de dar la vuelta al mundo. Comenzamos a imaginar a qué países iríamos y cómo sería eso de estar muchos meses viajando alrededor del mundo. Y comenzamos a soñar. Pero a menudo hay sueños que aunque, a priori, parecen imposibles en realidad no lo son. Sólo es cuestión de planteárselo seriamente e ir a por ellos.

Por mucha locura que parezca, después de esta conversación, a Pilar le surgieron muchas preguntas como ¿es peligroso?, ¿se gasta mucho dinero?, ¿qué parte del mundo nos gustaría visitar? Empezó a buscar información para entender lo que supondría un viaje de este tipo y así fue nuestro primer contacto con blogs de viajeros, que al final ha resultado ser la fuente de información más útil para planificar nuestro viaje y la que nos ha inspirado a escribir este blog. Leyendo y leyendo blogs, muchos días le daban las tantas de la noche y a la mañana siguiente me mareaba contándome las historias que había leído. Poco a poco me entró un gusanillo en el estómago que se hizo más y más grande. Tan grande que acabó contagiándome y … ¡comprando los billetes a Bangkok!

Y así… con una simple conversación, fue como empezó todo…